Para sectores económicos y empresariales surge de nuevo la mencionada “Cláusula Petro”, la finalidad del artículo es abordarla con un análisis jurídico respecto de los contratos y como las elecciones presidenciales tiene un papel fundamental frente a los negocios jurídicos del país.

Gustavo Petro es uno de los candidatos presidenciales para las elecciones que se realizarán en mayo del presente año (2022).

Este candidato es un político y economista que representa al partido político Pacto Histórico, con ideas progresistas y social-democráticas, que en jerga popular es conocida como ideología de izquierda.

Frente al tema central del artículo, los grandes empresarios, comerciantes y quienes conformen gremios económicos consideran que podrían enfrentar un impacto económico negativo en el posible caso de que el ganador resulte ser Petro.

¿Cuál es la relación entre Gustavo Petro y un Contrato Privado?

El presunto impacto que consideran los sectores económicos, si es electo Petro, es el posible cambio propuesto por él respecto a la industria, impuestos sobre el patrimonio, nuevas condiciones respecto de la inversión nacional y extranjera, reformas tributarias y creación o derogación de leyes que no flexibilizan el sector empresarial.

Para moderar estas situaciones, las partes en principio, con fundamento en la autonomía de la voluntad, pueden determinar libremente los términos y las condiciones en un contrato, siempre que no se violen normas imperativas y se respete la Constitución, pues así lo establece el artículo 1602 del Código Civil el cual señala que todo contrato celebrado es ley para las partes y los contratantes al pactar el surgimiento de las obligaciones o la terminación de éstas, en los negocios también pueden convenir condiciones para continuar o resolver el contrato, para mitigar riesgos, entre otros.

La cuestión es determinar si la “Cláusula Petro” puede considerarse un mecanismo legal para esto.

¿Cómo podría argumentarse la validez de la “Cláusula Petro”?

Una de las posturas es que dicha cláusula es una condición que bien puede ser suspensiva o bien resolutoria del contrato celebrado antes de la elección del próximo presidente de Colombia.

El Código Civil en su artículo 1536 define la condición suspensiva como aquella que si, mientras no se cumple, suspende el nacimiento de un derecho; y resolutoria, cuando por su cumplimiento se extingue un derecho.

En cuanto a la condición suspensiva, el contrato surgiría o nacería a la vida jurídica si el candidato Gustavo Petro no resulta ganador en las elecciones presidenciales, mientras que en la condición resolutoria ya existe el negocio jurídico y por lo tanto el contrato puede llegar a terminar en la eventualidad que el candidato gane.

¿Cuál es el argumento para considerar la “Cláusula Petro” como inválida?

Para otro sector el hecho futuro, esto es la condición a la que se somete el contrato, que se ate a un acto democrático del país es lo que genera la posible ineficacia de estas mismas.

La cláusula que estipula la condición, su alcance e intención debe revisarse con la finalidad que no vulnere ningún derecho constitucional y es que el artículo 258 de la Constitución Política de Colombia consagra el derecho al voto, pero sobre todo indica que el Estado velará porque se ejerza sin ningún tipo de coacción.

Pues bien, la “Cláusula Petro” al margen de que sea una condición suspensiva, resolutoria, de mitigación de riesgos, relacionada con las inversiones privada, entre otras, podría indirectamente coaccionar a los ciudadanos a votar en un sentido u otro, en aras de mantener vigente el contrato o bien para resolverlo y es por ello que su legalidad está en discusión.

¿Qué es el Efecto Material Adverso?

En un contexto internacional existen las cláusulas de Efecto Material Adverso, estas son cláusulas que tienen como finalidad precaver las consecuencias jurídicas del contrato ante acontecimientos imprevisibles, sorpresivos e inesperados y que lo afecten en forma negativa.

En este sentido, ante el acontecimiento de estas circunstancias que afecten de manera adversa e importante el objeto del negocio jurídico, se podrá dar por terminado o eventualmente renegociar las obligaciones, según lo que las partes determinen.

El Efecto Material Adverso permite que los contratantes puedan regular los riesgos imprevisibles y extraordinarios del contrato, sin que haya la necesidad de la intervención judicial al momento de ejecutar una posible terminación, para su aplicación solo es necesario que suceda las circunstancias negativas contractuales.

La intención de pactar la “Cláusula Petro” podría versar sobre la autonomía de las partes y respaldarse en el Efecto Material Adverso, con el propósito que el contrato tenga la posibilidad de resolverse ante un cambio que afecten el equilibrio contractual.

Si deseas aplicar cláusulas contractuales que mitiguen los riesgos a los Negocios Jurídicos, contáctame para asesorarte con el trámite respectivo.

Documento base:

Código civil

Efecto Material Adverso